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DIEZ DISCOS DE JAZZ PARA LOS AMANTES DEL BLUES
Por Martin Sassone


1) John Coltrane - Coltrane plays the blues (Atlantic, 1960)
2) Miles Davis - Kind of Blue (Columbia, 1959)
3) Dizzy Gillespie - Cognac blues (Gitanes/Universal, 1952/1953)
4) Branford Marsalis - I heard you twice the first time (Columbia, 1992)
5) Count Basie & Oscar Peterson - Night Rider (Pablo, 1978)
6) Ella Fitzgerald - These are the blues (Verve, 1964)
7) Dinah Washington - Back to the blues (Roulette, 1962)
8) Duke Robillard & Herb Ellis - Conversation in swing guitar (StonyPlain, 1999)
9) Archie Shepp & Horace Parlan - Trouble in mind (SeepleChase, 1980)
10) The Incredible Jimmy Smith - Got my mojo workin' / Hoochie Coochie man (Verve, 1965 / 1966)

1) Escuchar a John Coltrane no debería ser un placer exclusivo de los amantes del jazz. Coltrane fue un músico fuera de serie: inigualable, irreemplazable e inolvidable, que merece ser escuchado por todos. Y este es un gran disco para empezar a hacerlo. Con McCoy Tyner en piano, Steve Davis en bajo y Elvin Jones en Batería, Coltrane realmente toca los blues de una manera muy personal.



2) "Mi forma de tocar está inspirada en Miles y Coltrane. Particularmente en el disco Kind of blue. En los últimos años escuché ese disco tantas veces que casi no escuché otra cosa", dijo Duane Allman en 1970. Este disco de Miles -acompañado, además de Coltrane, por Bill Evans y Cannonball Adderley, entre otros- fue calificado por los críticos especializados como el mejor disco de jazz de la historia. Sentó las bases definitivas del cool y estableció a Davis como genio del jazz moderno.

3) Dizzy Gillespie, el maestro de la trompeta y el alma del bebop. Cognac blues es uno de sus mejores discos y fue grabado en París entre marzo de 1952 y febrero de 1953. Es un disco suave y profundo, destila puro sentimiento y contiene unas de las mejores versiones de Summertime. Es un disco excelente que también fue reeditado hace poco y está a un precio muy accesible.


4) "Y entonces aprendimos el verdadero propósito de los blues escuchando Preaching blues de Son House", dice Delfeayo Marsalis, uno de los hermanos de Branford. Y así es. En este álbum el saxofonista rinde un homenaje al blues y a los bluesmen. Y como invitados están nada más y nada menos que B.B. King, John Lee Hooker, Joe Louis Walker y la cantante Linda Hopkins. Son fantásticos los solos de guitarra de Russell Malone en el tema Rip Tip Johnson.


5) Peterson y Basie. Basie y Peterson. Dos pianistas magistrales con swing, groove, sentimiento e instinto de blues. El cuarteto -los acompañan John Heard, en bajo, y Louis Bellinson, en batería- suena con convicción y va siempre para adelante con ímpetu. El álbum tiene seis temas: los más destacados son Night rider, Blues for Pamela y 9:20 blues.




6) Se puede decir que hay infinitos discos de Ella Fitzgerald. También podría afirmarse que este fue su único disco de blues en 30 años. Con una verdadera selección detrás (Ray Brown, en bajo; Herb Ellis, en guitarra; Wild Bill Davis, en teclados; Roy Eldridge, en trompeta; Gus Johnson, en batería) Ella se balancea con alma entre los doce compases y versiona temas de Leroy Carr, Ma Rainey, Bessie Smith y W.C. Handy.



7) Una voz dulce, melancólica, profunda que se debate entre el Gospel de su infancia y el blues de su adultez. Este disco fue grabado entre julio y noviembre de 1962 y cuenta con la exquisita guitarra de Billy Butler y los arreglos de Fred Norman. Dinah Washington es una de esas cantantes que conmueven cada vez que suena uno de sus discos. Murió al año siguiente de haber grabado este álbum.

 

8) El alumno se junta con el maestro. Herb Ellis tocó con Ellington, Armstrong, Ella, Billie Holliday y Oscar Peterson. Duke Robillard es uno de los guitarristas de blues más innovadores. Los dos se sentaron con sus guitarras e hicieron un disco formidable. Blue brew es un tremendo y sufrido blues y Flying home, de Benny Goodman, tiene un swing infernal.



9) Clima de bar. Poca luz, humo espeso en el aire y penetrante olor a whisky. Sólo un saxo y un piano interpretando clásicos de blues como Goin' down slow, See see rider, How long blues y Nobody knows when you're down and out. Fue grabado en 1980 en Dinamarca y editado por un sello europeo.




10) Es el gran maestro de los teclados hammond. Y uno de los mejores exponentes del hardbop. Este disco doble -como su título doblemente muddywatereano lo sugiere- es un cd enteramente de blues, pero en el que el groove flota en el aire con mucho estilo. En Got my mojo workin', Smith cuenta con la participación en guitarra de Kenny Burrell. Y en Hoochie Coochie man es imperdible la versión de (I can't get no) Satisfaction, de los Stones.

 

Martín Sassone